domingo, 19 de julio de 2020

Manipulación genética

Noveno fragmento del artículo de Robert Spaemann titulado Die Herausforderung des arulichen Berufsethos durch die medizinische Wissensehaft publicado en Medizinische Klinik, número 86 (1991). pp. 598-600, cuya reproducción traducida está extraída del libro de la editorial Eiunsa Robert Spaemann: Límites. Acerca de la dimensión ética del actuar con el título El desafío planteado por la ciencia médica al ethos profesional del médico.


Útil antes que digno


Se necesita una razón para no seguir el instinto y no engendrar a ningún niño. Para engendrar a un niño no se necesita razón alguna, pues de ningún modo puede haber una razón suficiente para hacerlo. Por ello, a la mencionada pregunta de mi hijo no podría dar una respuesta suficiente, y tampoco tendría que hacerlo. Sí tendría que hacerlo si hubiese instado a que se lo produjese en una probeta. Pero esa responsabilidad no puede asumirla nadie. Por ello, la frase del Credo, «Genitum non factum» -«engendrado, no creado»- designa no sólo el modo del origen del logos divino sino también el único modo adecuado de surgimiento de todo hombre.


continuación



Igual de poco podemos responder de la identidad cualitativa de una persona. Ciertamente, la identidad de la persona humana y su irrepetibilidad no dependen de la irrepetibilidad cualitativa de su naturaleza. Los gemelos univitelinos son dos personas distintas. La identidad personal es identidad numérica, no cualitativa. Las personas pueden conducirse de diversas maneras respecto de todo lo que son cualitativamente. Pueden estar agradecidas por ser como son, o bien desear ser de otro modo obtener otro aspecto u otro carácter. Pueden tener deseos relativos a sus deseos, y así, por ejemplo, desear no tener determinados deseos. Pero la persona no es algo que esté situado más allá de su naturaleza. Su ser, cabría decir, es tener una determinada naturaleza. Quien se suicida, al hacer desaparecer su naturaleza se hace desaparecer a sí mismo. Y, a la inversa, sólo podemos operativizar el respeto a la dignidad de la persona mediante un determinado modo adecuado de tratar con la naturaleza de un hombre.

La manipulación de la estructura genética, ¿es uno de esos modos de trato adecuados? En favor de esas intervenciones se hace valer que la naturaleza humana no se debe a un acto creador directo, sino que es el resultado de una cadena de casualidades, la naturaleza humana no menos que cada naturaleza individual. ¿Qué puede tener de malo sustituir el azar por la planificación racional? En el tristemente célebre congreso de CIBA * de los años 60 se justificaron de ese modo las más desaforadas visiones de la cría selectiva de hombres. Se debía producir hombres más inteligentes, mejor adaptados a las condiciones de vida modernas, también a las necesidades de las estancias interplanetarias, más resistentes a las enfermedades. Pero también hombres que, como las abejas obreras, fuesen genéticamente naturalezas esclavas, que se sintiesen bien al prestar servicios inferiores, y a los que, por lo tanto, no se estuviese tratando injustamente si se los mantuviese en una permanente minoría de edad.

A este respecto, en primer lugar tenemos que hacer algunas distinciones. Simplificando un tanto, me gustaría discutir tres tipos de cirugía genética: la clonación, las intervenciones sobre el genoma con la finalidad de mejorar la naturaleza humana y las intervenciones con el objetivo de eliminar enfermedades.

* He intentado averiguar, sin resultado positivo, a qué congreso se refiere. Lo más parecido con las siglas CIBA que he encontrado corresponden al acrónimo de The International Consortium in Advanced Biology con sede en Brasil, aunque parece más centrado en la alimentación,tal como aparece en su página web https://www.ciba-network.org/ 


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